domingo, mayo 04, 2014

La Física de las Profecías y el Misterio del Tiempo

Albert Einstein dijo que la distinción entre el pasado, el presente y el futuro es sólo una ilusión persistente.


Entonces, por qué nos asombra tanto cuando en algunos casos algunas personas parecen poder 'ver' el futuro (*) como por ejemplo en El Caso de las Profecías de 1967.

El tema es filosóficamente interesante porque la existencia de un futuro más o menos predeterminado se relaciona con la cuestión de la dicotomía entre el destino y el libre albedrío humano, la cual es una de esas perennes preguntas de la Filosofía que se han debatido y se continuarán debatiendo por largo tiempo. Por otro lado el asunto también nos plantea la pregunta qué es el tiempo y cuál es la diferencia entre pasado, presente y futuro. Incluso algunos filósofos hoy en día debaten si el tiempo es algo real y si realmente fluye del pasado al futuro, o si el tiempo es solo una construcción de nuestra imaginación. Pero como este no es un blog de filosofía, preferimos tomar otro camino más productivo; el de la ciencia empírica.

También en la Física este es un tema interesante porque el sentido de la flecha del tiempo, es decir, la diferencia entre pasado, presente y futuro, se relaciona con esa paradoja que existe entre la simetría y reversibilidad del tiempo en la física cuántica (mundo subatómico) versus la irreversibilidad del tiempo a nivel de física clásica; ya que a nuestro nivel de observación macroscópica el tiempo siempre tiene una clara dirección irreversible, del pasado al futuro, de acuerdo a la Segunda Ley de la Termodinámica (Ley del Incremento de la Entropía), el cual es uno de los problemas no resueltos de la fisica. A nivel cuántico, sin embargo, las leyes de la física son simétricas respecto al tiempo (no hay diferencia entre pasado y futuro a nivel fundamental cuando se toma en consideración la antimateria y la paridad, a lo cual se le llama Simetría CPT) y tal parece que en ciertos casos es posible que el tiempo fluya ´al revés´ según sugiere el experimento de John Wheeler (conocido en inglés como ´delayed choice experiment´ el cual es una variante del experimento clásico de la doble rendija que puede ser confirmado experimentalmente) donde causa y efecto parecen invertir sus roles (fenómeno llamado retrocausación) ya que decisiones tomadas en el futuro afectarían el resultado de mediciones en el pasado; es decir que el futuro influencia el pasado.

A pesar de lo contra intuitivo que lo anterior pueda parecernos, en realidad esto está permitido por el Principio de Incertidumbre entre Tiempo y Energía de Heisenberg expresado matemáticamente en la relación (ΔT) (ΔE) ≥ ℏ/2 (donde ΔT representa la incertidumbre en la medición del tiempo, ΔE la incertidumbre en la energía y ℏ la constante de Planck) que explica cómo la medición del tiempo se indefine en la medida que tratamos de precisar la energía de los estados cuánticos.

Incluso la indeterminación del tiempo en mecánica cuántica puede llegar al punto que el tiempo tal parece detenerse duante la medición, lo cual se puede observar experimentalmente en el llamado Zeno Effect (Efecto Zenón) donde se demuestra cómo un sistema cuántico no cambia mientras está siendo observado; y que algunos interpretan como una especie de Efecto Observador en la mecanica cuantica.

El Principio de Incertidumbre entre Tiempo y Energía es un principio físico muy bien establecido que por cierto también explica la existencia de la Energía del Vacio o Punto Cero que se demuestra en el Efecto Casimir y que es clave en la electrodinámica cuántica, permitiendo la creación y aniquilación de parejas de partículas virtuales en el vacío, representadas en los Diagramas de Feynman. Adicionalmente el Principio también soporta la hipótesis de Wheeler sobre el llamado Participatory Universe (Universo de Participación o Consenso) donde a través de la observación del mundo físico nosotros realmente somos co-creadores del universo. Explicándose de esta forma el fenómeno psíquico de la precognición como casos donde información sobre estados futuros y presentes se sobreponen por 'efecto Wheeler'.

Otro interesante aspecto sobre el tiempo es su carácter relativo. Este es un hecho bien conocido en la física clásica que se deriva de la teoría de la relatividad especial de Einstein y que en esencia significa que depende del sistema de referencia, o sea, que el tiempo se dilata (las manecillas del reloj rotan más lentamente) en un sistema inercial de referencia en movimiento, comparado con otro en reposo, a medida que la velocidad del sistema de referencia se aproxima a la de la luz en el vacío; con el corolario de que el tiempo se detendría a la velocidad de la luz. Como también se sabe que el tiempo se dilata por efecto de la gravitación (por ejemplo cerca de un agujero negro); pero el misterio del tiempo es más profundo que eso.

Quizás más interesante aún es el hecho que en las ecuaciones fundamentales de la física, incluyendo la teoría de gravitación según Einstein (basada en su teoría de la relatividad general) y la teoría cuántica del campo, el tiempo aparece matemáticamente como la cuarta dimensión de un vector en el espacio de los números complejos ( x, y, z, ict ) que también incluye las tres dimensiones espaciales, aunque con la diferencia que el tiempo aparece como una dimensión imaginaria (en el producto "ict" donde i es la unidad de los números imaginarios, c es la velocidad de la luz y t es el tiempo) mientras que las tres dimensiones espaciales ( x, y, z ) aparecen como números reales. Dicho vector de 4 dimensiones (4D) es utilizado para representar la métrica del Espacio de Minkowski en todas la ecuaciones del campo, tanto clásicas como cuánticas. Este hecho no es solo un subterfugio matemático, sino que nos revela una relación física fundamental del espacio-tiempo. Resulta entonces muy interesante considerar que pasaría en un universo (un universo paralelo quizás) donde el tiempo se comportara como una dimensión 'real', y donde uno pudiera desplazarse al futuro o al pasado, similar a como nos desplazamos en el espacio 3D.

Esta especulación es el tema de la interesante película de ciencia ficción Interstellar que fue asesorada por un físico teórico, donde el astronauta al quedar atrapado en un mundo paralelo puede moverse en el tiempo como si fuera una dimensión espacial y producir varios fenómenos físicos que en otras condiciones hubieran sido considerados 'paranormales'. ¿Pero se trata solamente de una especulación o acaso esto podría ser real? Y es aquí donde el problema del tiempo se pone interesante, ya que según nos revelan guías espirituales de alto nivel, eso es precisamente lo que ocurre del ‘otro lado’ de nuestro universo cuando la consciencia se encuentra libre del filtro tridimensional que representa el cerebro biológico (ver problema mente-cuerpo para más información sobre la correlación entre la consciencia y el cerebro) ya sea cuando la persona se encuentra en un trance mediúmnico, o de meditación profunda, o durante una experiencia cercana a la muerte. En esas condiciones el tiempo es percibido de una forma totalmente diferente, como si el tiempo se detuviera en un eterno 'ahora', permitiendo la posibilidad de desplazarse en el tiempo con el pensamiento hacia ‘adelante’ o hacia ‘atrás’ para poder ver probabilidades de eventos en el futuro o el pasado; lo cual puede explicar el 'cómo' de fenómenos como la visión remota y los sueños precognitivos.

Pero el misterio del tiempo no termina ahí, porque si de alguna forma es posible observar directamente eventos futuros o pasados, entonces uno se pregunta si tambiėn será posible viajar en el tiempo y alterar dichos eventos, y qué sucedería entonces con la llamada paradoja del abuelo. En este sentido la actual teoría del Higgs Singlet del Supersymmetric Standard Model (extensión del Modelo Estándar de la física de partículas elementales) pudiera resolver el dilema haciendo físicamente posible 'observar' el tiempo futuro o pasado sin 'alterarlo'.

Todo esto sin siquiera hablar de las ideas actuales de la física teórica alrededor del Principio Holográfico de la Cosmología Física donde el tiempo no parece ser algo fundamental en la física, sino más bien tal parece que el tiempo emerge de alguna entidad física más fundamental como por ejemplo de la información contenida en los estados cuánticos, la cual en la física teórica se describe a través del concepto de Entropía, y que interesantemente sigue una especie de ley de conservación de la información, que como explica el profesor Susskind sería la ley cero de la física estadística de la cual se derivan otras leyes de conservación en la física; lo cual puede tener otras implicaciones sobre la supervivencia de la consciencia como información cuántica --pero eso es definitivamente otro tema.


No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.